La negatividad parece estar constantemente a nuestro alrededor, y no nos extraña, solo hace falta poner las noticias, abrir un periódico o simplemente pasear prestando un poco de  atención a los comentarios de la gente. Si lo hacemos, notaremos inmediatamente que la mayoría de los comentarios tienen una tendencia negativa y derrotista que se ha parece normalizada en la sociedad actual. Cómo criar a un niño optimista.

También es fácil para nosotros, como padres, caer en la trampa y terminar teniendo una actitud negativa. Pero lo cierto es que ser negativo también nos hace tristes y miserables y nos impide perseguir nuestros sueños.

Por eso, como padres, es normal que nos preocupe si transmitimos o no esa negatividad a nuestros pequeños. Afortunadamente, la solución no reside en esconderlos debajo de una roca para evitar ese ruido negativo en la vida de nuestro pequeño, en realidad se trata de aprender a navegar esa negatividad de la manera correcta.

How to raise an optimistic kid

Estos son nuestros mejores consejos para asegurarnos de que nuestros hijos terminan siendo personas optimistas en un mundo de constante negatividad.

1. Poner las cosas en perspectiva

Cuando vemos una tragedia en las noticias o escuchamos las quejas de otras personas, como adultos tenemos una comprensión completa de lo que está sucediendo y el mensaje detrás de ello. Pero para nuestros hijos no es necesariamente así, lo que también significa que en realidad no lo viven como una experiencia negativa. Así que no te preocupes todavía, no hay necesidad de crear una burbuja protectora para ellos, su inocencia infantil hace ese trabajo por nosotros.

2. Recuérdales las cosas positivas de la vida

¿Quieres que tus hijos se conviertan en personas positivas? Entonces sé una persona positiva tú también.

Todos los días hay múltiples oportunidades para concentrarnos en las cosas buenas, así que conviértelo en un hábito y un ejercicio divertido para contar todos los días todas las cosas buenas y pregúntales a tus hijos sobre lo mejor de su día o sus esperanzas para el siguiente.

Esto les ayudará a tratar siempre de encontrar el lado positivo de las cosas, incluso cuando no es lo que querían o ante cualquier tipo de decepción. Al final se trata de enseñarles a vivir con el lema”cuando la vida te da limones, haz limonada”.

3. Enséñales cómo reconocer la negatividad y luchar contra ella

Por mucho que lo intentemos, nuestros hijos se encontrarán con personas negativas a lo largo de sus vidas que intentarán atacarlos. Los comentarios negativos de los matones ocurrirán, pero también ocurrirán comentarios negativos de falsos amigos, así que debemos asegurarnos de que aprenden a reconocer ese tipo de actitud para elegir cuidadosamente a las personas en sus vidas.

Es muy importante enseñarles a reconocer la negatividad y enfrentarla, no con odio o rabia, sino con inteligencia y, sobre todo, comunicándose al respecto. Denunciar un acosador y no tener miedo de hacerlo y hablar contigo con alguien de la familia sobre cómo esos comentarios negativos les hacen sentir para que podáis pensar en una solución juntos como familia.

Lo mismo ocurre con el acoso cibernético, háblales al respecto cuando llegue el momento y explícales lo que significa recibir un comentario negativo incluso si es anónimo y lo importante que es que lo digan tan pronto como suceda.

4. Edúcalos en la amabilidad para que también influyan en otras personas

Esto se trata de creer en el cambio. Si tus hijos son amables y positivos con otras personas y fuertes cuando la negatividad viene hacia ellos, influirán en otros niños, y ese es el cambio que necesitamos en el mundo.

5. Desconecta y disfruta el tiempo juntos como familia

A veces, el amor y la protección de nuestra familia es justo lo que necesitamos. Permite ese espacio seguro en tu hogar también de vez en cuando, donde no haya dispositivos electrónicos que distribuyan malas noticias o lenguajes agresivos y que simplemente os divirtáis disfrutando de vuestra compañía para nutrir esa sensación de positivismo y felicidad antes de salir nuevamente al mundo real.

Entiende esto como una forma de cargar las baterías de tus pequeños (y también las tuyas) para recordar qué y quiénes son lo más importante y mantener una gran sonrisa a sus caras.

Como decíamos antes, nuestros hijos no serán personas positivas porque los protejamos de la negatividad, sino porque consigamos enseñarles cómo procesarla y mejorar las situaciones para ellos, y las personas que los rodean.

Como padres tenemos el privilegio de criar a nuestros hijos para que sean las personas inspiradoras con las que todos esperamos encontrarnos en la vida. ¡Disfruta esta oportunidad, cría gente feliz!