El verano está a la vuelta de la esquina y es el momento de jugar en el agua. Ya sea en la piscina, la playa o un lago, el agua es siempre una forma divertida de pasar el rato al aire libre cuando hace buen tiempo. Nuestros hijos pueden dedicarle mucha energía y jugar con otros niños o familiares. Pero también es cierto que siempre que hay agua en el juego hay cierto riesgo.  Cómo enseñar a un niño a nadar.

Incluso cuando pueden usar protecciones de seguridad como flotadores o manguitos, como padres siempre nos sentiremos más tranquilos si sabemos que pueden nadar en caso de que ocurriese un accidente. Por supuesto, eso nunca significa que puedan estar jugando en el agua sin la supervisión de un adulto, pero da mucha más seguridad.

How to teach a toddler to swim

Entonces, ¿cuándo y cómo podemos comenzar a enseñar a nuestros pequeños a nadar para asegurarnos de que sus horas de juego en el Verano sean más seguras?

La natación es algo natural para los bebés más pequeños, de hecho, las clases de natación ya se recomiendan a partir de los 12 meses.

Podemos comenzar haciendo que nuestros bebés se sientan cómodos con el agua durante la hora del baño. Esto los ayudará más adelante a confiar en nosotros y facilitará su proceso de aprendizaje en el agua. Podemos empezar las clases de natación en cualquier momento, pero siempre es buena idea buscar y encontrar el lugar más adecuando para llevar a nuestros hijos a clases de natación y allí mismo preguntar la edad que recomiendan para comenzar.

Mientras tanto, hay algunas formas divertidas de ayudar a tu pequeño para obtener algunas nociones básicas de natación.

El juego de pesca

Para ayudar a nuestros hijos a desarrollar un movimiento rápido y fuerte, puedes jugar a un juego de pesca. Solo necesitaremos una pequeña piscina que le permita gatear dejando la cabeza fuera del agua. Simplemente tendríamos que dejar algunos pequeños peces de juguete en el agua y pedirle a nuestro pequeño que los atrape mientras está “nadando” Es un juego divertido que ayudará desarrollar el movimiento del brazo en el agua mientras que nuestro hijo comienza a sentirse cómodo en este nuevo medio.

El juego de chapotear

Este juego les ayudará a mejorar su movimiento de piernas y propulsión cuando llegue el momento real de nadar.

Mientras nuestro pequeño se agarra a nosotros y se siente seguro, le pediremos que sacuda y patalee las piernas para avanzar en el agua, de modo que pueda moverse más rápido si mueve las piernas con más intensidad y más lento si chapotea con menos fuerza. Si son un poco mayores, pueden agarrarse al borde de la piscina o las escaleras y mover las piernas solos.

El juego de hacer burbujas

Las burbujas son divertidas de ver y atrapar, pero también son muy divertidas de hacer. Además, ¿quién hace burbujas bajo el agua? ¡Los peces! Así que es divertido ofrecerle a nuestros pequeños que jueguen a ser peces y en una piscina poco profunda o en la bañera y que hagan algunas burbujas, primero con la boca y luego con la nariz. Simplemente debemos asegurarnos de enseñarles a tomar aire primero y luego empujarlo por la nariz y ver cómo salen las burbujas, igual que hacen los peces.

Este juego ayudará a nuestros hijos a comenzar a trabajar en sus capacidad de control de la respiración, manteniendo el aire y evitando respirar o tragar agua, un paso definitivamente importante para mantenerse seguro en el agua.

Hay muchos juegos y pequeños ejercicios que podemos hacer para ayudar a los más pequeños a sentirse más seguros dentro del agua. Pero siempre es una buena idea hacerlos manteniendo alguna medida de seguridad como chalecos flotantes para ayudarlos por un tiempo hasta que se sientan seguros y nosotros también.